Series españolas de los años 70
Series españolas de los años 70

Las series españolas de los años setenta confluyen en una serie de cosas. El condimento
del drama es indispensable para elaborar una serie que enganche a la audiencia, eso no
quita que muchas de ellas utilicen la comedia para narrar una historia. La mayoría de ellas
refleja la realidad de la vida cotidiana en torno a un protagonista o una familia con sus
diferentes generaciones. A través de esto se busca realizar una representación de la
sociedad en la mayoría de las situaciones con una intención crítica, mostrando los principios
arcaicos de la sociedad del momento. Se ambientan en épocas pasadas, sobre todo en los
siglos XIX y XX, esto es debido a que durante la década existe una proliferación de series
basadas en novelas de la literatura española de ambos siglos, siendo totalmente novedoso
la adaptación de una novela española a la pequeña pantalla, creando una “cultura de
transición”. Se trata de grandes y costosas producciones que quieren competir con las
series americanas, donde muchas veces el escritor, director y protagonista de la serie es la
misma persona. Cabe mencionar que la mayoría de ellas coinciden en la duración de cada
capítulo, entre treinta y sesenta minutos, normalmente de una sola temporada y de seis a
treinta capítulos.
Algunas de las series más significativas de la década de los setenta fueron:
La saga de los Rius (1976 -1977)
La saga de los Rius fue catalogada como una de las mejores series realizadas por
Televisión española. En ella abunda el drama reflejado en la vida de tres generaciones de
una familia de la burguesía industrial barcelonesa de principios del siglo XX, durante trece
capítulos de casi una hora cada uno. Basada en las novelas de Ignacio Agustí, una obra
compuesta por ocho tomos de los cuales se tomaron los dos primeros, Mariona Rebull y El
viudo Rius , al ser las más televisivas. La serie trata tres aspectos fundamentales, por un
lado los problemas amorosos de cada personaje, por otro la representación de la sociedad
de la época y por último narra los acontecimientos políticos y sociales que tuvieron lugar en
España y Cataluña desde 1882 hasta 1916. Bajo el guión de Juan Felipe Vila San Juan y la
dirección de Pedro Amalio López, se creó una de las producciones más caras realizadas
por Televisión Española hasta ese momento, alcanzando los sesenta millones de pesetas.
Sus principales intérpretes fueron Fernando Guillén en el papel de Joaquín Rius, Maribel
Martín interpretando a Mariona Rebull y Emilio Gutiérrez Caba dando vida a Desiderio Rius.
En el año 1976 Fernando Guillén obtuvo el TP de Oro a mejor actor.
Cañas y barro (1978)
Cañas y barro se convirtió en un símbolo de la televisión y la cultura de la transición. Está
basada en la novela Albufera de Vicente Blasco Ibáñez y se estrena en TVE bajo la
adaptación de Manuel Mur Oti y la dirección de Rafael Romero Marchent. Fue una de las
primeras series que adaptan la literatura a la pequeña pantalla usando novelas de autores
españoles de los siglos XIX y XX. Esta miniserie de seis capítulos de aproximadamente una
hora de duración retrata la realidad que viven pescadores y arroceros de la albufera
valenciana. Se plasman los conflictos sociales y personales de una familia, los Palomas,
compuesta por tres generaciones. Con tintes de drama, ficción, deshonra y justicia, Cañas y
barro se posicionó como una de las producciones más caras hasta el momento, donde se
invirtieron setenta millones de pesetas. Dentro del reparto destacan Alfredo Mayo actuando
como el tío Paloma, José Bódalo en el papel de Canyamel, Luis Suárez interpretando a
Tonet y Victoria Vera que dio vida a Neleta. Ganó un gran éxito y una popularidad
inesperada, consiguiendo afianzar el género de la ficción serializada en la televisión pública,
siendo una modernidad para la parrilla televisiva del tardofranquismo.
El Pícaro (1974-75)
El pícaro es una serie basada en la novela picaresca e inspirada en los textos de los
grandes autores del Siglo de Oro de la literatura española. Narra las aventuras de Lucas
Trapaza en la España del siglo XVII, junto a su amigo Alonso de Baeza. Con sus andanzas
muestra la geografía española y parte de Italia y Baviera. Durante los trece episodios de
media hora cada uno y la posterior reposición de la serie con seis capítulos de una hora, se
reflejan las diversas clases sociales, instituciones y personajes de la época de forma crítica.
El protagonista de la serie, interpretado por Fernando Fernán-Gómez es a su vez el
guionista junto con Pedro Beltrán y Emmanuela Beltrán, encargado de producción y
dirección, abriendo la veda para la producción propia. El pícaro y su amigo Alonso,
interpretado por Juan Ribó, viven de la picaresca, utilizando el ingenio para trabajar lo
menos posible, convirtiéndose en un maestro de este estilo de vida mientras pasea por toda
España. Se convirtió en una serie adelantada a su tiempo que representa a la sociedad
actual. Constituyó por aquel entonces una forma de hacer más visibles los problemas que
acontecían en España utilizando como tapadera los clásicos literarios. Esta serie, emitida
siempre en horario de máxima audiencia y de forma semanal se convirtió en la de mayor
presupuesto de TVE hasta ese momento y fue catalogada por la revista Reseña como una
de las series más significativas de la época franquista.
El hombre y la tierra (1974- 1981)
El hombre y la Tierra fue un concepto totalmente diferente de serie, que inauguró una nueva
forma de hacer documentales. Producida por Televisión Española y dirigida por Félix
Rodríguez de la Fuente se consiguió plasmar en tres temporadas de 124 capítulos en total
unos documentales sobre la naturaleza de España, Venezuela, Canadá y Alaska. La serie
quedó sin acabar debido al terrible accidente de avioneta que sufrió el equipo de la misma
que terminó con el fallecimiento de todos al estrellarse mientras rodaban en Alaska. Esto
conmocionó a toda España y otros países que disfrutaban de la serie. Félix Rodríguez de la
Fuente implantó en la sociedad una conciencia ecológica, ayudó a proteger y salvar
especies en peligro de extinción y fue uno de los pioneros en tener una serie de estas
características. Tras su muerte nació el mito, se convirtió en una de las personas más
influyentes del momento y llegó a otras generaciones posteriores al ser repuesta en 2009
hasta el 2012. La serie se convirtió en un referente mundial por su temática y por lograr
captar algunos animales por primera vez para televisión.
Historias para no dormir (1966-1982)
Historias para no dormir s e trata de una de las series que más a perdurado en la televisión,
durante dieciséis años y en tan solo treinta capítulos se abordó el género cinematográfico
del terror que apenas se había desarrollado en España. Con la dirección de Narciso Ibáñez
Serrador que firmaba los guiones bajo el seudónimo de Luis Penafiel. Se trató de una
mezcla de adaptaciones de relatos y guiones propios bajo la inspiración del maestro de este
género, Alfred Hitchcock. Los distintos capítulos oscilan entre los veinte y sesenta minutos,
donde el miedo y la intriga invade cada escena logrando enganchar a la audiencia. Grandes
del cine y del teatro dieron vida a los personajes como Álex de la Iglesia, Paco Plaza, Elisa
Ramírez, Manuel Galiana, Gemma Cuervo y Narciso Ibáñez Menta entre otros muchos.
Ibáñez Serrador buscó crear algo totalmente nuevo en España, sus tres temporadas se
convirtieron en un hito de la televisión y la serie obtuvo numerosos premios como la Ninfa
de Oro al mejor guión en el Festival de Televisión de Montecarlo, el premio de la crítica al
mejor programa extranjero del Festival de Buenos Aires y el Premio Ondas para Ibáñez
Serrador como mejor autor. Muchos años más tarde se buscó recuperar sin mucho éxito la
esencia de esta serie con la realización de 'Películas para no dormir’.
Otras series de menor relevancia fueron:
Crónicas de un pueblo (1971-1974) que narra la vida cotidiana y los problemas en un
pueblo ficticio de Castilla. El último café (1970 -1972) que relata las reuniones de un grupo
de amigos en torno a la barra de un bar utilizando la comedia costumbrista. Plinio (1972)
está basada en las novelas de Francisco García Pavón y trata sobre los casos de crímenes
y delitos que el policía Plinio debe resolver cada semana. Tres eran tres (1972 -1973) que
plasma el reencuentro de tres hermanas y sus problemas. Este señor de negro ( 1975)
busca representar los valores arcaicos de la sociedad española a través del protagonista,
Sixto Zabaneta, a modo de crítica. La señora García se confiesa ( 1976) relata la vida de
una mujer de la alta burguesía donde lo importante es crear un perfil rico y complejo sobre
el personaje. Curro Jiménez (1976 - 1978) trata la temática del bandolerismo andaluz del
siglo XIX a través de un personaje real, Andrés López, bandolero después de ser barquero
tras verse obligado a abandonar su pueblo por una serie de pleitos.
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